Demasiada vida César Cerón 04 octubre, 2016 Sin comentarios



En 2014 la madre del artista Tony Luciani tenía noventa y un años de edad y ya no era capaz de cuidar de sí misma, así que decidió que lo mejor era que se quedara junto a él. Se planteó cómo conseguir reavivar esa chispa vital de la anciana y hacerle sentir su nuevo hogar como algo propio, así que poco a poco fue incluyendo a su madre en su proceso creativo, con el fin de hacerla sentir más "productiva". Con el tiempo, la colaboración madre-hijo resultó una experiencia estimulante para ambos, hasta el punto de que la juventud y excentricidad de la madre volvieron a mostrarse con toda su frescura, y el resultado fue el proyecto "The Strange Ones".

Como el propio Tony explica al respecto:
"Las sesiones posteriores comenzaron a albergar más complejidad que mis ideas. Sus recuerdos y sus sentimientos se convirtieron en una bella historia que contar, y progresivamente sus aportaciones al proceso creativo dieron una riqueza que yo mismo no tenía prevista".

Los divertidos momentos de excentricidad juvenil capturados en las fotografías de Tony sirven como  contraste con esa imagen estereotipada de la vejez como sinónimo de deterioro gradual y, de paso, nos confronta con nuestro próximo (e inapelable) papel en el contexto de nuestra propia vejez.





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